lunes, 22 de septiembre de 2008

Sabineros

Ese neón. El eterno símbolo. Tan familiar. Lleno de nostalgia y recuerdos, como el rincón favorito de casa. En realidad es uno de esos rincones. El que veías desde tu más tierna infancia a través de esa caja llena de ilusiones que se fue deteriorando hasta llegar al cubo de basura que es hoy.

A ese neón, a ese rincón volví hace ya tres noches. Con la mejor compañia imaginable tanto encima del escenario como junto a él, contemplandolo con ilusión. Un placer para los sentidos y los sentimientos.

Para el oido por escuchar las melancolias y desvaríos de Sabina en boca de otros genios locos que le acompañaron y le acompañarán tantas veces.

Para la vista por poder contemplar admirado la destreza, la humildad y la cercania de un grupo con tanta calidad musical y humana.

Para el gusto, el tacto el olfato por paladear tus besos al ritmo de la música, por sentir tu rubor y el mío mientras disfruto de la frangancia de tu cuello escuchando "Y sin embargo".

Gracias.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Medio Siglo en Blanco y Negro


Robert Capa - Miliciano Herido de Muerte (05/09/1936)

Alfred Eisenstaedt - El Beso (14/07/1945)
Henri Cartier-Bresson - Place de l'Europe, Paris (1932)
Robert Doisneau - El beso del Hôtel de Ville (1950)

Charles C. Ebbets - Almuerzo en el Rascacielos (29/09/1932)

Tom's Diner

I am sitting in the morning
At the diner on the corner
I am waiting at the counter
For the man to pour the coffee
And he fills it only halfway
And before I even argue
He is looking out the window
At somebody coming in

"It is always nice to see you"
Says the man behind the counter
To the woman who has come in
She is shaking her umbrella
And I look the other way
As they are kissing their hellos
I'm pretending not to see them
Instead I pour the milk

I open up the paper
There's a story of an actor
Who had died while he was drinking
It was no one I had heard of
And I'm turning to the horoscope
And looking for the funnies
When I'm feeling someone watching me
And so I raise my head

There's a woman on the outside
Looking inside does she see me
No she doesn't really see me
Cause she sees her own reflection

And I'm trying not to notice
That she's hitching up her skirt
while she's straightening her stockings
Her hair is getting wet

Oh, this rain it will continue
Through the morning as I'm listening
To the bells of the cathedral
I am thinking of your voice...

And of the midnight picnic once upon a time
Before the rain began...
I finish up my coffee
It's time to catch the train

Suzanne Vega

Marmol, Ladrillo, Piedra, Agua

Columnas de Mármol, fuertes, duraderas. Sólo algunas pequeñas grietas son perceptibles si uno se acerca mucho y contempla las huellas del paso de los años, de los siglos. Te reciben mientras entras en sus templos, mientras contemplas la belleza siempre joven de los cuerpos fríos, estáticos y blancos que te hablan sin moverse. Las cruzas para admirar el cielo coloreado de rojo y amarillo, de fuego y oro y plata y sentimiento. Te escoltan mientras avanzas por los grandes corredores del mundo dibujado en paredes de escayola. Protegen los blancos jirones de tela que algún genio transformó en colorido lienzo.

Fontana de Trevi, romaEscaleras de ladrillo. te acompañan mientras conquistas impresionantes cúpulas que te llevan desde el más profundo infierno al cielo de los hombres. Son el camino que te guía a un nuevo espectáculo de fieras y esclavos. Suben y bajan entre ruinas que recuerdan la grandeza de lo que fue y terminó, de lo que se recordará siempre. Giran sobre si mismas para llegar al siguiente nivel, para inundar tu mente de sensaciones, de recuerdos, de sentimientos, de belleza hasta dejarte casi sin hueco, sin aire.

Obeliscos y arcos de piedra, viejos testigos de victorias. Observadores de la belleza de sus anchas plazas, de sus columnas, de sus escalinatas, de sus fuentes. De la borágine del día a día de los propios y ajenos, aquellos que perdieron la perspectiva de lo que les rodea de tanto verlo cada día.

La fuente al atardecer. Azul, amarilla, verde. Tan impresionante y cercana al mismo tiempo. Sentado junto a ella vuelve el sosiego, la tranquilidad. Recuperas el aliento mientras escuchas el fluir del agua y de las voces que la rodean. Ordenas lo visto y lo sentido mientras admiras a neptuno domando las aguas. Lanzas tu moneda deseando poder volver a contemplar esas aguas con la misma ilusión, con la misma compañía dentro de muchos años.

Vieja

Vieja. Con el peso inevitable de los años. Llena de recuerdos, de viejos lugares. De sucias paredes que muestran la mugre del tiempo, el paso de los años. Que esconden la majestuosidad de las paredes verdes y blancas, la redondez de las cúpulas turquesa, la belleza de los retablos dorados y luminosos encerrados tras gigantes y vetustas puertas de madera cubiertas por la pátina del tiempo.

Llena. Repleta de blanca piedra que esculpe a grandes heroes que vencieron gigantes, a reyes y musas, a emperadores y amadas. Rebosante de pintura y óleo, de pan de oro, de madera y lienzo que transportan la mente hasta las páginas de ese antiguo y aburrido libro.


Y ese puente. Lo esperabas bello pero es viejo. Viejo y desastrado. Amarillo y familiar, como si ya hubieras estado allí, lleno de recuerdos propios y ajenos. Que te aboca a contemplarlo hasta comprender que su imagen es inborrable. Tan viejo y tan distinto que al final se convierte en bello.

La Ciudad De Los Puentes

Puente Rialto, Venezia
No son los canales, son los puentes.

Puentes que te llevan a rincones oscuros que apuntan hacia angostos callejones que conducen a giros imposibles que desembocan en pequeñas plazas que se bifurcan en hermosos pasadizos.

Pasadizos que se dirigen a suaves ensanches que se jalonan de secretas puertas que ocultan hermosos jardines que bordean pequeños canales que confluyen en grandes plazas que te muestran nuevos y majestuosos puentes.

Basílica de San Marcos
El tiempo se contrae y se dilata como las paredes que te rodean y te envuelven. Avanza deprisa por los pequeños adoquines y se detiene para dejarte ver las magníficas fachadas de sus iglesias y sus plazas.

Juguetea entre las columnas de los soportales de la Plaza de San Marcos mientras escucha las alegres sinfonías de los cuartetos de cuerda de las prohibitivas terrazas, para detenerse a deleitarse frente a los vivos colores de las cupulas y los arcos de la Basílica.

Vuelve atrás para discurrir a través de la Via del Fabbri y encontrar el gran canal que le conduce girando a destra hasta el puente, el gran puente de Rialto.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Dos Días


I used to rule the world
Seas would rise when I gave the word
Now in the morning I sleep alone
Sweep the streets I used to own

I used to roll the dice
Feel the fear in my enemy's eyes
Listen as the crowd would sing:
"Now the old king is dead! Long live the king!"

One minute I held the key
Next the walls were closed on me
And I discovered that my castles stand
Upon pillars of salt, and pillars of sand

I hear Jerusalem bells are ringing
Roman cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can't explain
Once you know there was never,
never an honest word
That was when I ruled the world

It was the wicked and wild wind
Blew down the doors to let me in
Shattered windows and the sound of drums
People couldn't believe what I'd become

Revolutionaries wait
For my head on a silver plate
Just a puppet on a lonely string
Oh who would ever want to be king?

I hear Jerusalem bells are ringing
Roman cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can't explain
I know Saint Peter won't call my name
Never an honest work
But that was when I ruled the world

Hear Jerusalem bells are ringing
Roman cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can't explain
I know Saint Peter will call my name
Never an honest word
But that was when I ruled the world

Viva La Vida - Coldplay