lunes, 11 de julio de 2011

No eres parte de mi

Podría decir que te siento parte de mi, que me completas, que sin ti me pierdo; pero no es así.

La verdad es que yo soy parte de ti. Soy un pedazo de algo que sólo tiene sentido desde que forma parte de tu todo. Que funciona como una pieza diminuta en el imperfecto, pequeño y precioso engranaje de tu vida, que ya es un todo de mi parte.

Soy un pedazo de arcilla que moldean tus pequeñas manos con la picardía de una niña y la certeza de una mujer experta, que adquiere forma, y valor, y orden, y sentido por el contacto contigo.

No me pierdo sin ti; es que no funciono, no existo sin ser parte de tu vida.

Te diría que no me faltes nunca, pero no es lo que quiero; lo que quiero es no dejar de ser parte de ti.

miércoles, 26 de enero de 2011

Saudade

Hoy me levanté temprano como un día entre semana,
me dispuse a ir a la rutina que cada día me mata.
Entre suciedad y porquería de la marcha de anoche,
camino sin parar repasando los asuntos que me importen.

Pero sé que cuando vuelva estarás, que sin ti nada es igual
y que juntos iremos a donde nos guste estar.

Los instantes se me convierten en interminables días,
sólo el brillo de los rayos del sol en la ventana me animan.
En un intento de evadirme del calvario al que asisto
esbozo flores que se proyectan hasta más del infinito.

Pero sé que cuando vuelva estarás, que sin ti nada es igual
y que juntos iremos a donde nos guste estar.
Aguardo el momento en que vea tus ojos brillar como gemas
y que entonces no importe todo lo que nos rodea.

Pero sé que cuando vuelva estarás, que sin ti nada es igual
y que juntos iremos a donde nos guste estar.
Aguardo el momento en que vea tus ojos brillar como gemas
y que entonces no importe todo lo que nos rodea.

Lori Meyers

lunes, 14 de junio de 2010

Callejeando

La mañana empieza en blanco, negro y gris. Paseo por la ciudad en la mejor compañía. Vuelta desde la Tabacalera, con el pálpito latente de tanta belleza, sucia descuidada y perfecta. Paso junto al recuerdo en chatarra de otro tiempo. Giro en Valencia y sonrío ante la borrosa estampa de la felicidad. Después Argumosa, Lavapies, Tribulete....

Cruzo desde la calle del Casino, a través del sordo bullicio de los destartalados tenderetes de calcetines y navajas, camino del descanso momentaneo, tosta en mano, frente al mercado de la Puerta de Toledo.

Madrid huele a domingo y sabe a tarde contigo.

miércoles, 21 de abril de 2010

Tanto Que Duele

Heridas que se cierran
caminos que se cruzan
errores repetidos
miedos

Perdón arrepentido
culpa desconsolada
borrón y cuenta nueva
esperanza

Dolorosa resaca
de un mar de puro llanto
de buenas intenciones
todo amor y dolor

Te quiero tanto... tanto que duele

lunes, 12 de abril de 2010

La Maldita Misma Piedra

Hoy tengo la terrible sensación de ser un animal absurdo que corre desorientado, desbocado por un desierto de miedos y rencores, tropezando a cada paso con la misma piedra, mientras unos ojos, antes amables y familiares, se me clavan en la nuca con una terrible expresión de mofa y desprecio.

Hoy estas líneas parecen el terrible y odioso recuerdo de un momento oscuro y despreciable de mi vida. Hoy el azul cielo da paso al triste gris, que da paso al negro iracundo, malicioso, escéptico, desconfiado.

Hoy el mundo es más inmundo, hoy sufren más los que sufren, y lloran más los que lloran, y matán más los que mienten, y duelen más los engaños. Hoy yo soy peor persona.

¿Cuántas veces puede alguien volver a tropezar con la misma piedra y no caer rendido al borde del camino?

¿Cuántos golpes aguanta un corazón latiendo desbocado?

¿Cuántas grietas hacen falta para partir en dos el alma?

jueves, 17 de diciembre de 2009

Recuerdos

Aún recuerdo esa tarde en el Café del Real, con mi mano sobre tu rodilla como quien se aferra por primera vez a lo que sabe que será lo más importante de su vida.

Y aquella vez, caminando bajo el cielo gris pálido de Naugarder Strasse, ateridos de frío, en busca de aquel pequeño apartamento, mientras pensaba en el camino recorrido y en el incontrolable deseo de seguir andándolo junto a ti.

Sigo sintiendo, como si fuera ayer, la fuerza del mar y las olas golpeando, acelerando mi corazón y mis sentidos en ese acantilado de Ubiarco que compartiste conmigo.

No olvido la lluvia chorreando por toda mi ropa mientras te contemplaba, también empapada, en la vorágine de una lluviosa noche de verano en Upper Berkeley Street, sintiendo casi por telepatía tu ilusión, esa hambre de nuevas experiencias que te movía a toda velocidad a través de la calle.

A veces te sueño otra vez en aquella silla de mimbre, junto a esa cabaña en la playa de Punta Umbría, disfrutando de la vida que sabía que quería compartir contigo.

Parece que fue ayer cuando caminábamos de la mano, exhaustos tras un día de calles estrechas y oscuros y preciosos canales por la calle Frezzaria camino del arco de la Biennale, y yo fantaseaba con volver algún día y sentarme junto a ti en esa pequeña cafetería de la esquina a recordar ese momento.

Si cierro los ojos, todavía puedo verte tumbada junto a mí en una playa de agua cristalina en la bahía de Porto Conte, pensando en que la vida debería ser siempre así.

Y de recuerdo en recuerdo, de momento en momento, ya hace 2 años que la vida me sonríe, que mi mundo ya no es sólo mío, que nada importa hasta que te lo cuento.

Una y otra vez, Gracias. Una y mil veces más, te quiero.