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lunes, 14 de junio de 2010

Callejeando

La mañana empieza en blanco, negro y gris. Paseo por la ciudad en la mejor compañía. Vuelta desde la Tabacalera, con el pálpito latente de tanta belleza, sucia descuidada y perfecta. Paso junto al recuerdo en chatarra de otro tiempo. Giro en Valencia y sonrío ante la borrosa estampa de la felicidad. Después Argumosa, Lavapies, Tribulete....

Cruzo desde la calle del Casino, a través del sordo bullicio de los destartalados tenderetes de calcetines y navajas, camino del descanso momentaneo, tosta en mano, frente al mercado de la Puerta de Toledo.

Madrid huele a domingo y sabe a tarde contigo.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

La Ciudad De Los Puentes

Puente Rialto, Venezia
No son los canales, son los puentes.

Puentes que te llevan a rincones oscuros que apuntan hacia angostos callejones que conducen a giros imposibles que desembocan en pequeñas plazas que se bifurcan en hermosos pasadizos.

Pasadizos que se dirigen a suaves ensanches que se jalonan de secretas puertas que ocultan hermosos jardines que bordean pequeños canales que confluyen en grandes plazas que te muestran nuevos y majestuosos puentes.

Basílica de San Marcos
El tiempo se contrae y se dilata como las paredes que te rodean y te envuelven. Avanza deprisa por los pequeños adoquines y se detiene para dejarte ver las magníficas fachadas de sus iglesias y sus plazas.

Juguetea entre las columnas de los soportales de la Plaza de San Marcos mientras escucha las alegres sinfonías de los cuartetos de cuerda de las prohibitivas terrazas, para detenerse a deleitarse frente a los vivos colores de las cupulas y los arcos de la Basílica.

Vuelve atrás para discurrir a través de la Via del Fabbri y encontrar el gran canal que le conduce girando a destra hasta el puente, el gran puente de Rialto.